Aristóteles: Física IV
(Resumen)
Martín Rosado Osorio
(Grupo Origen - UNMSM)
Debemos estudiar si el lugar es o no es, de qué modo
es y qué es. Todos admiten que las cosas están en algún donde y el movimiento más común y principal denominado desplazamiento es un movimiento con respecto
al lugar; pero qué es el lugar presenta
dificultades ya que nuestros predecesores no se ocuparon de él ni de sus
dificultades. Es evidente que el lugar existe por la sustitución de cuerpos,
pero el lugar en sí es distinto del cuerpo. Así el lugar y el espacio son
distintos de los cuerpos que se intercambian en ellos. El desplazamiento de los
cuerpos simples, como el fuego, muestra que el lugar no sólo es algo sino que
ejerce cierto poder por que cada uno de esos cuerpos es llevado hacia su lugar
propio. Los objetos matemáticos aunque no existen en ningún lugar tienen sin
embrago una derecha y una izquierda por su posición respecto de nosotros, de
modo que solo conceptualmente y no por naturaleza poseen tales direcciones.
Los
que sostiene la existencia del lugar sostienen a su vez la existencia del
vacío, pues el vacío sería un lugar
desprovisto de cuerpo. Ahora si el lugar existe entonces qué es. Debemos determinar el género propio del lugar. Se plantean
las siguientes aporías: 1) el lugar posee tres dimensiones (longitud, anchura y
profundidad) y no es un cuerpo más; 2) los
límites del cuerpo y sus superficies también poseen un lugar; pero el punto no
es distinto del lugar del punto y así con respecto a las demás cosas y por
tanto el lugar tampoco será algo que esté fuera de ellas; 3) entonces, ¿qué es
el lugar? No es un elemento ni está constituido por elementos, posee cierta
magnitud, pero no es cuerpo; 4) además, ¿el lugar es causa de que cosas? No se
le puede atribuir ninguno modo de las cuatro causas; 5) y si fuese algo en sí
mismo existente, ¿dónde está entonces? Si toda cosa existe en un lugar,
entonces el lugar también debe existir a su vez en un lugar y así hasta el
infinito. La aporía de Zenón merece respuesta; 6) si todo está en un lugar y
todo lugar posee un cuerpo ¿qué ocurre con las cosas que aumentan? El lugar
debería aumentar con ellas si asumimos que el lugar de cada cosa no es mayor ni
menor que ella.
Por
tanto, se deriva un doble problema: qué es el lugar y si realmente existe.
Capítulo 2
El lugar es aquello común en el que están todos los
cuerpos o aquello inmediato donde está cada cuerpo particular .Si el lugar es
lo que inmediatamente contiene un cuerpo entonces sería un cierto límite con el
que sería la forma de cada cuerpo por la cual se determina la magnitud de su
materia en tanto la forma es límite de cada cuerpo; con ello el lugar de un
cuerpo es su forma. Por otro lado, el lugar parece ser la extensión de la
magnitud con lo cual es materia en tanto la extensión es distinta de la
magnitud
Sin
embargo, el lugar no puede ser ni forma ni materia, pues éstas son inseparables
del cuerpo, mientras el lugar puede serlo. Entonces el lugar parece ser
semejante a un recipiente pero
distinto de su contenido. El lugar tiene, pues, que ser algo, pero surgen
dificultades con respecto a su qué es (esencia).
Capítulo 3
Examinemos si es posible que una cosa esté en sí
misma o no lo esté en ningún caso, pues toda cosa o no está en ninguna parte o
está en otra cosa. La pregunta es ambigua pues estar en sí se entiende de doble modo: con respecto a sí mismo o con
respecto a otro. Por ejemplo, si algo es
parte de un todo entonces está en sí mismo, pero en sentido riguroso no es
posible que la parte separada del todo este en sí misma. Por eso, sólo cuando
la cosa tenga partes entonces es posible afirmar que está en sí misma.
Si
examinamos la cuestión inductivamente y por argumentación veremos que ninguna cosa está en sí misma en
los sentidos distinguidos anteriormente. Cada parte del todo es diferente entre
sí; de lo contrario, dos cosas estarían en una misma cosa, pero resulta que la
razón de lo que está en algo es
distinta de la razón de aquello en lo
cual está.
Es manifiesto la imposibilidad de que una cosa este
en sí misma en el sentido primario del
“estar en”. Además la aporía de Zenón no es difícil de resolver: nada
impide que le lugar primario de una cosa esté en otra cosa, no como en tanto
otro lugar, sino como la salud está en
las cosas calientes, es decir, como estado o afección. De este modo se evita el
proceder hasta el infinito.
Entonces
es evidente, siguiendo el ejemplo del recipiente, que el lugar no es parte de
lo contenido en él, pues “lo que” y “en lo que” son distintos, y lugar no es ni
materia ni forma sino otra cosa distinta. Estas son dificultades con respecto
al lugar.
Capítulo 4
Ante todo, es evidente que no habría surgido ninguna
investigación por el lugar sino hubiese movimiento relativo al lugar; de este
movimiento una clase es el desplazamiento, otra el aumento y la disminución,
pues en estos hay cambios. A su vez entre las cosas que se mueven unas están
acto por si, otras solo accidentalmente, y lo movido por accidente o bien lo hace por sí como la parte del
todo(o el clavo de un barco), o lo hace por accidente, como la blancura, que
cambia de lugar si cambia aquello a lo que pertenece. Además, decimos que una
cosa está en el universo como en un lugar, es decir, en el lugar del aire, pero
no decimos que está en todo el aire. Cuando lo que la contiene no está dividido
de la cosa sino en continuidad con ella se dice que la cosa no está en un lugar
sino como parte del todo; pero cuando la cosa esta dividida y en contacto con
otra cosa entonces ambas extremos
contiguos por contacto son iguales pues ocupan el mismo lugar. Y si un cuerpo
está en continuidad con el cuerpo que lo contiene entonces se mueve con él, pero si está separado de él se mueve en él.
De
lo anterior se considera lo que es el lugar; debe ser alguna de estas cuatro
cosas: o forma, o materia, o cierta extensión que está entre los extremos, o
los extremos de las superficies de los cuerpos en contacto. Pero tres de éstas
son inadmisibles. El lugar es diferente de la forma ya que la forma es límite
del cuerpo como contenido y el lugar es límite del cuerpo como continente.
Luego, el lugar no es cierta extensión pues no es posible un espacio extendido
al margen del contenido del cuerpo que lo ocupa, pues supondría que hay
infinitos lugares en el lugar extendido supuestamente existente por sí. Tampoco
el lugar es materia porque el lugar es separable (como posibilidad, aunque no
de hecho) de la cosa y la contiene mientras que la materia no posee estas
propiedades. Si no es ninguna de estas tres, entonces tendrá que ser el límite
del cuerpo continente que está en contacto con el cuerpo contenido, como el
recipiente continente respecto del vino
contenido.
El
lugar parece ser algo importante pero difícil de captar, pues parece que fuera
materia, forma o extensión. El ejemplo del recipiente muestra que el lugar,
como el recipiente, seria transportable, pero el lugar es un recipiente no
trasladable, como el caso de la barca en medio del río, pero el lugar seria el
río total por que la totalidad es inmóvil. El lugar quiere ser inmóvil; por eso,
el lugar de una cosa es el primer límite inmóvil de lo que la contiene. Por
tanto, el centro del universo como los límites de él, en tanto extremos puntos
de localización, se hallan en reposo. El lugar parece ser una superficie como
un recipiente inmóvil que contiene y que está junto a una cosa, pues el límite está
junto con lo limitado.
Capítulo 5
El todo del universo en cierto sentido está en movimiento,
en otro no. En cuanto totalidad no cambia simultáneamente de lugar, pero se
mueve circularmente. Así algunas de sus partes no se mueven hacia arriba o
hacia abajo sino en círculo, pero otras lo hacen por rarefacción y
condensación. Algunas partes están en un lugar pero otras no. Los cuerpos con
movimiento local sí están en un lugar, pero el cielo, como totalidad, no está en
un donde, pues no hay ningún cuerpo
que lo contenga; pero sus partes sí poseen lugar. Otras cosas están
accidentalmente en un lugar, como el cielo
y el alma, pues las partes del cielo están en un lugar mas no así el
todo del cielo. Por eso todas las cosas están en el cielo y quizás el cielo sea
el todo, pues más allá de él no hay más y no está en ninguna otra cosa.
Según
lo anterior se resuelven las aporías: a) no hay necesidad de que el lugar
aumente con el cuerpo; b) ni que un punto tenga un lugar; c) ni que dos cuerpos
estén en el mismo lugar; d) ni que sea extensión corpórea pues el límite,
concepto que define al lugar, no es lo mismo que la extensión, siendo este el
todo del cuerpo y el limite el extremo de él; e) el lugar está en un donde ,
pero no como el lugar en otro lugar, sino como el límite está en lo limitado,
pues no toda cosa posee lugar sino solo los móviles; f) cada cuerpo se mueve
hacia su lugar propio; y, g) es razonable que la cosa permanezca en su lugar
propio como la parte permanece en el lugar del todo.
Capítulo 6
Compete al físico también reflexionar sobre el vacío,
si es o no es, de qué modo es, y que es. Los que defienden su existencia lo
conciben como cierto lugar o recipiente que está lleno cuando recibe contenido
y vacío cuando se priva de él. Los que refutan su existencia alegan que el aire
es algo y no vacío, es decir, el aire posee resistencia si se lo comprime en
odres. Pero la gente común sostiene que el vacío no es ningún cuerpo y en él no
hay nada, ni siquiera aire. A ellos habría que mostrar que el vacío no es una
extensión separable de los cuerpos, como afirman Demócrito, Leucipo y otros.
Capítulo 7
Veamos los significados del nombre vacío: se piensa
que es el lugar donde no hay nada. Así el cuerpo es algo y ocupa un lugar, pero
si el lugar no está ocupado entonces está vacío, y el vacío así es lo no corporal
y por tanto carente de pesadez o ligereza. Entonces, parece que se llama vacío
a lo no lleno por algún cuerpo susceptible de ser tocado, pero ¿qué ocurre si
lo extenso posee color o sonido, no perceptibles por el tacto? Si recibiese un
cuerpo tangible entonces es vacío, de lo contrario no. También se llama vacío lo que carece de un
esto o de sustancia corpórea. Por eso lo comparan con la materia.
En
verdad, no hay vacío, ni separable ni no separable de las cosas.
Capítulo 8
El vacío no puede ser causa de los movimientos, pues
en el vació no hay diferencias. Por tanto, no hay un lugar al que se puedan desplazar
los cuerpos, es decir, tanto los movimientos naturales como los violentos serían
imposibles.
Capítulo 9
Si existiera el vacío, éste no explicaría todos los
movimientos. Además, el vació sería algo y ocuparía un lugar. Y si se moviese
tendría que hacerlo hacia un vacío. Todo lo cual es imposible.
Capítulo 10
Debemos investigar si el tiempo es o no es y luego
cuál es su naturaleza. No es totalmente o es de manera oscura y difícil de
captar se deduce por cuanto sigue. Se piensa que el tiempo es un cierto
movimiento y un cierto cambio, pero sólo hay movimiento y cambio en la cosa que
cambia mientras el tiempo, por el contrario, está en todas partes y con todas
las cosas. Además, el tiempo no es rápido ni lento como sí el cambio, y el
tiempo no se define por el tiempo, como sí es el caso de lo lento y lo rápido.
Capítulo 11
Sin cambio no hay tiempo, pues cuando no cambiamos
no advertimos que el tiempo haya transcurrido según un antes y un después. Así,
no habría tiempo si el ahora no fuese diferente; el tiempo, aunque no es
movimiento, no existe sin él. Por tanto el punto de partida es: qué es el
tiempo con respecto al movimiento.
El
tiempo no es movimiento sino
algo perteneciente a él. En el movimiento se distingue un antes y un
después, por analogía con la magnitud, y así también se distingue en el tiempo
un antes y un después, pues el tiempo sigue
al movimiento. Luego el antes y el después del tiempo existen en el movimiento, pero su ser es
distinto del movimiento a pesar de que conocemos el tiempo cuando determinamos
el movimiento y al percibir en el movimiento determinado el antes y el
después decimos que el tiempo ha
transcurrido. Y el antes y el después son distinguibles porque son diferentes a modo de extremos
respecto del medio, y sólo cuando el alma distingue un ahora antes y un ahora
después entonces existe el tiempo. El tiempo es número del movimiento según el
antes y el después, es decir, el tiempo no es movimiento pero se lo percibe a
partir del movimiento. Así, si el movimiento es siempre distinto, entonces lo
es también el tiempo, pero el tiempo
simultáneo es el mismo. Pero el ahora es percibido como unidad y no como anterior o posterior, y parece entonces
que en el ahora no haya transcurrido tiempo alguno, ya que sólo se dice que hay
tiempo cuando percibimos un antes y un después.
Con
respecto al ahora se dice en dos sentidos: es el mismo y es diferente. En
cuanto es un ahora y luego otro ahora es distinto; pero en cuanto el ahora en
sí es idéntico, ya que el ahora por naturaleza es siempre el intermedio entre
el antes y el después. Si el tiempo le sigue al movimiento entonces el ahora le
sigue a la cosa en movimiento ya que por la cosa desplazada conocemos el antes
y el después, y por éstas conocemos a su vez el ahora. Por tanto, si no hubiese
tiempo (antes y después) no habría ahora, y si no hubiese ahora no habría
tiempo. El tiempo es continuo por el ahora y se divide en el ahora en cuanto
éste es límite divisorio entre el
antes y el después; sin embargo, en cuanto límite, el ahora no es parte del tiempo pero, en
cuanto permite distinguir (numera) el tiempo, es número.
Capítulo 12
El tiempo es simultáneamente el mismo en todas partes pero
diferente en cuanto es tiempo
anterior y posterior. Por otra parte, no
sólo medimos el movimiento por el tiempo sino al revés pues ambos se delimitan
entre sí.
El
tiempo es la medida del movimiento y de la cosa que está moviéndose y lo mide
en tanto el movimiento es “ser en el
tiempo”, pero “ser en el tiempo” significa: 1) ser cuando el tiempo es; 2) ser
parte integrante del tiempo como cuando decimos que es algo es propiedad de
otra cosa. El antes y el después son parte del tiempo en el segundo sentido, y
las cosas son en el tiempo en el primer sentido, es decir, están en el tiempo pero no pertenecen a éste. Y decir
“ser en el tiempo” supone,
primero, admitir un tiempo más grande en el que todas las cosas son. Segundo,
supone ser afectado por el tiempo y así
se dice que el tiempo es el que deteriora las cosas: sólo las cosas que son en
el tiempo se destruyen, las que permanecen por siempre no son en el tiempo y
por eso no se destruyen. Tercero, lo que
no es tampoco está en el tiempo. Y finalmente, el tiempo en sí es medida del
movimiento e indirectamente es medida
de las cosas en movimiento.
Capítulo 13
Revisemos los significados del ahora. Primero, es
límite en doble sentido: en tanto divide es siempre distinto pero en tanto une
el pasado y el futuro es el mismo como las líneas matemáticas; segundo,
significa proximidad como cuando se dice “vendrá ahora”; tercero, es fin y
comienzo, no del mismo tiempo, sino del fin del que ha pasado y comienzo del
que ha de venir, y siempre está comenzando y por ello es inextinguible, pero en
él se extinguen y se destruyen todas las cosas. El tiempo es más bien causa de
destrucción que de generación
Capítulo 14
Todo cambio y toda cosa movida son en el tiempo. Pero digno
de estudio es el modo en que el tiempo está en relación con el alma. Si no
hubiese alma que numere no habría algo que numerado; sin la inteligencia del
alma no existe el tiempo a menos que exista algo cuando exista el tiempo. Por
otro lado, el tiempo es el mismo, aunque los movimientos en el tiempo, sean
diferentes. Ahora, si lo numerable es medido por lo numerado en tanto que le es
congénere, entonces el movimiento
circular es la medida por excelencia porque es uniforme y por ello a su vez se
piensa que el tiempo es el movimiento de la esfera, por la cual se miden los
demás movimientos y el propio tiempo se mide por este movimiento circular.
Temas
1. El lugar
2. El vacío
3. El tiempo
a)
Tiempo es medida del movimiento.
b) El
antes y el después. El ahora es límite y no parte del tiempo.
c) El
tiempo es lo mismo y lo diferente.
d) Significados
de ser en el tiempo.
e) Tiempo
y alma.